Adolescencia

¿En la adolescencia se necesita acudir a Terapia?

Es muy común encontrar padres  preocupados por la adolescencia: su hijo o hija los relega a un segundo plano; se preocupa más por su grupo de amistades y muestra un completo desinterés por muchos de los valores que les han inculcado.

EncantadaDeConocerme¿Rebeldes sin causa… o simplemente un cambio normal? ¿Todos y todas las adolescentes necesitan acudir a terapia?

Es cierto, en algunas situaciones es necesario recibir ayuda profesional para reconducir la conducta de la o el adolescente, pero no podemos olvidar que la mayoría de los cambios que experimentan forman parte de su desarrollo normal como personas.

El Cambio, clave para entender a los adolescentes

Los y las adolescentes experimentan cambios muy bruscos en un periodo relativamente corto de tiempo. Ello, unido a la falta de experiencias vitales, la ausencia de criterios propios y una personalidad todavía en proceso de construcción suele provocar una crisis de identidad en la mayoría con comportamientos inestables y contradictorios que resultan confusos e incómodos para las personas adultas.

Por tanto, no todos los cambios requieren una terapia psicológica. Entre los cambios propios de la adolescencia nos encontramos los siguientes:

  • Oposición: necesita autonomía y formar su propia personalidad lo que provoca en muchas ocasiones una fuerte oposición a los padres y a las madres.
  • Inestabilidad emocional: ¿Hay días en los que tu hijo o hija te sorprende con un abrazo y al día siguiente no quiere saber nada de ti? No te preocupes, es completamente normal.
  • Narcisismo: la preocupación del y de la adolescente por su apariencia física es extrema, lo que conduce a interminables horas frente al espejo.
  • Audiencia imaginaria: la mayoría suponen que todo el mundo les observa constantemente, lo que puede generar problemas en los más vergonzosos.
  • Muchos y muchas adolescentes piensan que sus experiencias vitales son únicas e irrepetibles y que sus padres y sus madres, ni las han vivido ni pueden entenderlas.

La persona adolescente busca su propia Identidad

Los padres  y las madres ya no son imprescindibles, pasan a un segundo plano. Los conflictos y discusiones no son una mera cuestión de afecto: no es que sus hijos e hijas les hayan dejado de querer, simplemente necesitan salir, ver mundo y buscar su propia identidad.

Esta búsqueda de identidad genera un afán de pertenencia al grupo de amigos y amigas, que muchos padres y madres no consiguen entender. En la adolescencia se necesita pertenecer a un grupo y sentirse integrado. El grupo, por tanto, se convierte en el epicentro de sus vidas. Muchas de las solicitudes de terapia con adolescentes que llegan a nuestro centro provienen de padres y madres preocupadas por la influencia que pueden ejercer estas nuevas compañías sobre sus hijos e hijas, especialmente esas compañías desconocidas procedentes del mundo virtual de las redes sociales. Esto no quiere decir que, en otros muchos casos, los que no solicitan ayuda profesional para este tema, los miembros del grupo de amistades son muy parecidos a ellos y a ellas, con sus mismas preocupaciones y problemas.

En su búsqueda de identidad, el y la adolescente anhelan:

  • Una serie de valores y creencias.
  • Un conjunto de objetivos.
  • Una orientación sexual y determinar los modelos de relación entre hombres y mujeres.

En algunos casos, el adolescente y la adolescente no son capaces de superar con éxito las tareas anteriores sufriendo una crisis de identidad. Dado que los efectos suelen ser perniciosos (aislamiento, incapacidad de planificación, mal desempeño escolar, oposición a la autoridad) conviene comenzar la terapia con ellos o ellas lo antes posible.

¿Cuáles son los problemas más habituales que trabajamos en la terapia?

No todos las personas adolescentes necesitan terapia. Como hemos visto a lo largo del artículo,  los cambios que están experimentando son completamente normales y transitorios.

Sin embargo, en aquellos casos en los que el comportamiento sobrepasa lo que consideramos unos límites normales sí que está recomendada la terapia.

  • Depresión: los problemas emocionales que experimentan pueden degenerar en un estado depresivo.
  • Mal desempeño escolar: en estos casos siente total despreocupación por los temas escolares llegando a faltar al instituto días (o incluso semanas enteras).
  • Problemas sexuales: para personas adolescentes tímidas, vergonzosas o preocupadas por su aspecto físico hablar de sexualidad puede convertirse en un serio problema. En estos casos, buscan la información en su entorno o en Internet con el riesgo de recibir información errónea. Los riesgos los conocemos todos: embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, etc.
  • Problemas con el alcohol: Generalmente identifican el consumo del alcohol con el mundo de las y los adultos. Durante la adolescencia, el deseo de ser como los y las demás tiene un peso muy importante en el consumo de alcohol. El problema es que el consumo temprano de alcohol multiplica por cuatro los riesgos de desarrollar una dependencia en el futuro.
  • Trastornos de alimentación: cuando la obsesión por la imagen se convierte en un problema es muy importante comenzar la terapia antes de que se haga imprescindible el ingreso hospitalario del adolescente.

Guía para padres y madres de adolescentes en RECURSOS: GUÍAS

La adolescencia es una etapa de desarrollo personal y maduración psicológica, en la que los sujetos establecen sus propias creencias, valores y expectativas vitales. Se trata de un período de constante autoevaluación cuyo ajuste finaliza en la independencia emocional y social de lo que podría considerarse un adulto maduro.

Explicar el desarrollo psicológico de los adolescentes es difícil debido a la falta de investigación empírica y la gran variedad de modos de comportamiento adolescente. Sin embargo, los psicólogos del desarrollo han formulado teorías que resultan útiles en la comprensión de la adolescencia, mostrando ciertos patrones secuenciales de desarrollo y haciendo algunas estimaciones sobre las edades en las que deben aparecer ciertas características particulares de ese desarrollo.

Tres fases distintas se han identificado en el desarrollo psicológico de los adolescentes, aunque debemos tener en cuenta que existe un alto grado de superposición en las edades en que estas etapas pueden aparecer:

– Durante la adolescencia temprana (11-13 años), el desarrollo se centra generalmente en torno a la construcción de una nueva imagen de sí mismo condicionada por los cambios fisiológicos. Los adolescentes tienen que hacer uso de sus conocimientos recién adquiridos de pensamiento lógico y la capacidad de hacer juicios racionalmente.

– Cuando llegan a la edad de catorce y quince años (el período conocido como la adolescencia media), los adolescentes se esfuerzan por aflojar sus lazos con sus padres y sus emociones y aumentar las capacidades intelectuales. El adolescente se convierte en aventurero, y los experimentos con diferentes ideas y conceptos de sí mismo son habituales. Esto juega un papel importante en la búsqueda de relaciones con sigo mismo, con el grupo y con el sexo opuesto. Es durante este tiempo que los adolescentes reclaman la auto-dependencia y el sentido de la responsabilidad se pone de manifiesto, junto con su objetivo de contribuir a la sociedad y encontrar su lugar en ella.

– Durante la adolescencia tardía (edades que van entre los 16 y los 18 años), los adolescentes tienen un sentido más estable de su identidad y su lugar en la sociedad. En esta etapa de la vida ya deben sentirse psicológicamente integrados y deben tener una visión bastante coherente del mundo exterior. Normalmente el adolescente ya habrá establecido un equilibrio entre sus aspiraciones, sus fantasías y la realidad. Al final de la adolescencia tardía es habitual haber previsto o descubierto su papel en la sociedad, fijando una meta realista en la vida, y comenzando a trabajar en esa dirección.

Bajo el lema “Quiéreme cuando menos me lo merezca, que será cuando más lo necesite”, la guía para padres adolescentes que compartimos hoy ha sido editada por el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz bajo la dirección de Boni Cantero Sevilla, con la pretensión según sus propios autores de “facilitar un instrumento de ayuda, útil y sencillo, a muchos padres y madres cuyos hijos e hijas han iniciado recientemente la adolescencia o ya llevan un tiempo en esta etapa.”

Este excelente documento se complementa con un último capítulo dedicado a la Mediación Familiar como “procedimiento para enseñar a los y las adolescentes a solucionar las diferencias de la convivencia y superar los conflictos familiares de manera dialogada.”

“La adolescencia no es un problema es una oportunidad”

Un vídeo imprescindible sobre la capacidad de aprendizaje de las personas (y cómo el sistema educativo lo puede echar a perder). La adolescencia es una etapa fundamental. El desarrollo humano ha sido posible gracias a esta etapa. Es importante permitir que los adolescentes exploren y fomentar su curiosidad.

Fuente Alicia López de Fez y Psicopedia

 

 

 

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