¿Y si pudieras enseñarle a tu sistema nervioso a respirar en lugar de reaccionar?
Muchas personas viven atrapadas en un ciclo de ansiedad y tensión sin saber que tienen una herramienta poderosa: la respiración.
Hoy comparto un ejercicio clínico que uso en sesiones para tratar ansiedad, insomnio y estrés crónico. Puede ser tu primer paso hacia la calma.
Ejercicio de respiración y visualización (10–15 min)
Indicaciones: ansiedad generalizada, insomnio, estrés leve, dolor persistente.
Objetivo: inducir relajación física y emocional.
1. Prepara tu entorno
Busca un lugar tranquilo. Siéntate con la espalda recta o recuéstate. Cierra los ojos.
2. Respiración diafragmática (3 min)
- Coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen.
- Inhala por la nariz durante 4 segundos (el abdomen debe elevarse).
- Retén el aire 2 segundos.
- Exhala por la boca durante 6 segundos.
- Repite 4 veces.
3. Visualización guiada (7–10 min)
Imagina un lugar en la naturaleza donde te sientas seguro y en paz (playa, bosque, pradera).
- Inhala luz cálida y tranquilidad.
- Exhala tensión como una nube oscura.
- Visualiza sonidos, olores, texturas.
- Si te distraes, vuelve a tu respiración.
4. Cierre (2 min)
Deja que la imagen se disuelva lentamente.
Toma conciencia de tu cuerpo.
Abre los ojos con suavidad.
Beneficios:
Este ejercicio combina respiración diafragmática y visualización para calmar el sistema nervioso, aliviar síntomas somáticos y mejorar la regulación emocional.


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