Aste Nagusia


  

Hoy empieza la semana grande y Josu canta a las 8:30 en la consti: Es el programa de fiestas
20:30 h XXXI ALARDE DE TXISTULARIS en la plaza de la Constitución.
A la noche como siempre fuegos artificiales en la Contxa.
22:45 45 CONCURSO-FESTIVAL INTERNACIONAL DE FUEGOS ARTIFICIALES en la bahía de La Concha. Pirotecnia TOSTE (Tenerife).
Y luego los toros de fuego:
23:15 ENCIERRO DE TOROS DE FUEGO. Recorrido: Hotel de Londres, Avenida, Miramar, Andía, Hernani y Boulevard.
Eran las actividades de cada inicio de la aste nagusía y finalizaba con un helado y viendo bailar a los aitas. La noche del 14 de agosto del 2000 acabó con follones en e bule y con mi follón particular en el Hospital de Donosti.
Pero hace mucho tiempo que hemos dejado de tomarnos el cafetito durante los fuegos artificiales. El último año del aitá, vimos los fuegos desde la terraza de la casa de mi prima Manoli, nos alojabamos Javitxi y yo alli. Cenamos con los aitas mientras veiamos los fuegos… esta foto es de aquella noche del último verano. Hasta el siguiente julio hubieron muchas mas sonrisas…

   

 
 
 
 
 
 
 
 
 
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Increible Magistrada de Cantabría


«Estamos protegiendo a personas que no lo necesitan»
Es el titular que el domingo 29 de junio publicaba Hoy en Cantabria, en una entrevista realizada por EL MUNDO a la jueza magistrada del juzgado de Violencia de Género de Cantabria. Estas declaraciones se enfrentan totalmente al concepto asumido por la comunidad internacional respecto a lo que es la Violencia de Genero. La magistrada no cree ni en la Ley de violencia de Genero, ni en el organo del que es titular.

Son unas declaraciones penosas en una mujer que representa a la justicia. Y me parecen de una gravedad extrema, ese desprecio por la Ley de Violencia de Género que ella debe aplicar, en alguien que ostenta el poder que emana de las ciudadanas a las que debe impartir justicia.

Yo soy de los jueces que está en contra de esta ley» (la Ley Integral sobre Violencia contra la Mujer), «la orden de protección no sirve para nada» o «cogí (el Juzgado de Violencia) para tener experiencia y para verlo por dentro».Son otras de las perlas de la magistrada.

Vínculos en los que podéis ampliar la noticia:
http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/cgpj-investigara-jueza-santander-desprecio/csrcsrpor/20080708csrcsrsoc_11/Tes

 
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Distanciarse del problema


De cómo el Pato Donald te puede ayudar a solucionar tus problemas Ricardo Ros 

A veces, las personas nos encontramos en situaciones en las que nos parece imposible avanzar. Depende de como nos percibamos a nosotros mismos encontraremos soluciones a nuestros problemas o nos quedaremos bloqueados.

Las tres posiciones primarias desde las que es posible contemplar una situación son:

  • Primera posición: desde la primera posición vemos, oímos y sentimos la situación desde nuestros propios ojos, oídos o emociones, es decir, vivimos la situación desde dentro de nuestra propia piel.La primera posición es interesante cuando queremos fijarnos unos objetivos iniciales o cuando queremos crear una opinión propia.
  • Segunda posición: desde la segunda posición nos metemos en la piel de otra persona y vivimos la experiencia como si fuéramos esa otra persona. No se trata de ponernos en el lugar de la otra persona de forma intelectual, sino vivencial, sintiendo lo que la otra persona sentiría en esa situación.Con la segunda posición es muy fácil entender la percepción que la otra persona tiene de algo, por lo que se puede utilizar cuando nos cuesta comprender las reacciones de los demás.
  • Tercera posición: desde la tercera posición nos distanciamos de la situación y la vivimos como si fuéramos alguien neutral, como si fuéramos un testigo ajeno, sin emociones.La tercera posición nos acerca a la objetividad y la podemos utilizar cuando no queremos que nuestros sentimientos influyan en nuestras decisiones.

Al utilizar esta técnica de las posiciones perceptivas jugamos al juego del «como si». No es necesario que algo sea verdad, sino que basta con imaginarnos que lo es. En realidad, lo que hacemos es abrir nuestro mundo a nuevas opciones y evitar así el bloqueo. La salud mental consiste, entre otras cosas, en combinar sabiamente estas tres posiciones con el fin de establecer pautas flexibles que proporcionen vías de acercamiento hacia nuestros propios deseos y las necesidades de los demás.

Estamos asociados a una experiencia cuando la vivimos emocionalmente en primera posición y estamos disociados cuando la vivimos sin relación emocional, en tercera posición. Son experiencias diferentes que todas las personas hemos tenido.

Por eso, si estás viviendo algo con respuestas emocionales y quieres «salirte» de la emoción, no tienes más que imaginártela desde fuera, es decir, desde la tercera posición, tal como la viviría un espectador ajeno al conflicto.

La técnica es la siguiente:

  • Paso 1: Identifica el suceso que te está produciendo malestar. Si es una imagen, fíjate si estás viendo la escena desde dentro de tus ojos, en primera posición.Si es un sonido, fíjate si se trata de algo que te dices a ti mismo con tu propia voz.
  • Paso 2: Imagínate que sales de tu cuerpo, como flotando por el espacio, y que te ves a ti mismo allá abajo.Si es algo que te dices de forma auditiva, imagina que eso que oyes lo dice otra persona con su voz, no con la tuya (te pueden servir las voces de los personajes de Disney. La voz del Pato Donald es muy útil para disociarnos de algo)
  • Paso 3: ¿Ha cambiado la sensación? Si no ha cambiado, modifica la perspectiva desde la que te ves desde fuera. Es decir, si has flotado por el espacio y te veías desde arriba y por delante, ¿qué ocurre si te ves desde atrás, por la espalda?Si la voz del Pato Donald no cambia la sensación, ¿qué te parece si pruebas con otros tipos de voces, el Oso Yogui, Pixy y Dixy, etc. Seguro que al Pato Donald no le importa.

Lo más probable es que haya cambiado. No es lo mismo imaginar algo que nos produce malestar como algo propio, que imaginarlo como algo exterior a nosotros. Cuando una persona llora viendo una película, generalmente es porque se coloca en la primera posición del personaje y vive los sentimientos del protagonista.

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Seguimos en segunda


No ha habido manera, somos carne de segunda de momento. Hay que ver los disgustos que nos da nuestro Txuri urdin… y aquí todo el mundo preocupado con la selección y con Italia, que dicen que no ganamos a esa selección desde 1920.  A mi la verdad el futbol «me la trae al pairo» pero claro, tanto escuchar estos sesudos debates futboleros…
A mi lo que de verdad me importa es «la persona humana», porque la inhumana me interesa bastante menos. Me importan los y las que sufren, los y las que trabajan por cuatro perras, los y las que no tienen hogar, los seres humanos que están siendo explotados en el mundo, incluso por mantener nuestro modelo de sociedad, por las personas que trabajan en alta mar, cosiendo ropa y zapatos solo para comer… y como siempre las mujeres somos las mas pobres, explotadas, desposeidas en cualquier lugar de desposeidos… las mujeres siempre a la cola, (incluso en las familias afectuosas, si alquien deja los estudios y cuida a la familia es la mujer). 
Y aunque la ley en Europa es igualitaria y en el primer mundo se va igualando… en el resto ni siquiera somos de segunda, somos de última categoría.
 
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Miedo y seguridad


Nunca he sentido miedo de perderte… ni he sentido miedo de perder algo en concreto. Mas bien lo que me suele suceder es que siento después miedo retrospectivo. Ayer le decía a mi amante Javi: ¿Nunca has sentido de repente un escalofrío de miedo por algo que sucedió en el pasado y que de repente tomas conciencia de lo que podía haber sucedido?
En el puente de la constitucion de 1992 salí muy tarde de Móstoles porque teníamos una reunión importante en el ayuntamiento. Nerea me esperaba, impasible el ademán con el abrigo puesto; sentada en el sofá, totalmente segura de que si yo no había llamado avisando de que se suspendía nuestro viaje a Donosti, es porque se mantenía. Un par de horas me esperó de aquella guisa. Llegué y confirmé sus espectativas. Partimos las dos hacia Donosti en el final de una tarde de perros, llovía a cántaros y hacía un frio helador.
Atravesando el puerto de Etxegaraté, reventó la rueda delantera izquierda… mi rueda, la de la conductora. Recordaba que venían muchos y enormes camiones detrás… mientras girábamos como una peonza. Seguimos girando hasta que dimos con la trasera del coche en la ladera de barro de la montaña, que ahora, tras las obras, es de piedras. Nerea estaba a punto de cumplir cinco años. Despertó con el golpe y fue a caer sobre nuestros abrigos en blandito. El vehículo salió disparado desde la ladera y se detuvo en la mitad de la carretera… se que pronto llegaría una gran fila de camiones desde arriba… para los que venian por abajo di luces, claxon y gritos… los camiones empezaron a hacer sonar sus claxons como locos a los que bajaban… Y yo deje el coche, cogí a Nerea envuelta en mi abrigo, le dije: » no pasa nada mi niña, no te muevas…» mientras la depositaba en la ladera … me reia y le decía ¡¡¡vaya aventura eh mi niña!!!
FIN… todo acabó.
Bajaron de un coche, me temblaban las piernas, me tomaron de los hombros mientras caminaba atudida. Nerea…. ya estamos bien… que aventura eh mi niña… y ella no dejaba de repetir lo mismo… ¡¡¡vaya aventura eh, abuelita…!!! mientras se reía.
Si yo decía que iba a llegar y nos ibamos de viaje… no habia duda de ello. Si yo decía que aquello era una aventura… por supuesto que lo era.
El coche pudo continuar cambiando simplemente la rueda y atando con cuerdas el portaequipajes. No llame a casa, al aita y la ama para no asustarles. Resulta ciertamente inverosimil que una saliese ilesa en un reventón que se produzca en el puerto de Etxegarate, sobre todo el de antes… subida y bajada en la misma via… ¿habeis pasado por alli antes de la gran obra?
El coche era nuevo, lo habia estrenado en julio del 92. Aún no había cumplido ni cinco meses. Yo siempre he asegurado a todo riesgo a todos mis vehículos.
La compañia de seguros se negó a abonarme la rueda reventada, porque decian que tenía un corte limpio, de gran navaja o similar. Parecía provocado y la rueda no hubo modo de que la abonaran… a pesar de que el golpe supuso un presupuesto de casi cuatrocientas mil pesetas de la época. No se podían abrir las puertas traseras, ni el portaequipajes…
Ayer soñe con aquello despues de escuchar los dos nuevos asesinatos de mujeres este sábado… Senti enorme miedo retrospectivo y de repente, fui consciente de que desde entonces podiamos estar muertas.
Nerea, te quiero y estás preciosa… y Javi te adoro por entrar en mi vida. Estoy mas segura de ambas cosas que cantidad de miedo senti anoche
 
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«¿ES LA SINCERIDAD UNA VIRTUD?»


Sobre la sinceridad en ocasiones gratuita …
«Hace unas semanas viví una situación que me llamó poderosamente la atención. Había quedado para cenar con un amigo y, como suele pasarme, llegué al restaurante con quince minutos de anticipación. Me acomodaron en una pequeña mesa para dos. En la mesa de al lado, a unos escasos 40 centímetros, tenía a una pareja a los que les acababan de servir el postre. Mientras esperaba a mi amigo, no pude evitar prestar cierta atención a la conversación que mantenían. La mujer, en un tono recriminatorio, le estaba echando en cara al hombre algo que había sucedido la semana anterior, mientras él, con la mirada baja y retorciendo la servilleta en sus manos, aguantaba el chaparrón. Al acabar le dijo: «Lo siento, pero te lo tenía que decir. Ya sabes que soy muy sincera…». Tras una pausa que a mí se me hizo eterna, él le contestó algo así como: «No sé si me lo tenías que decir, lo que sí sé es que ha sido mucho más de lo que yo estaba preparado para escuchar», tras lo cual se levantó, y sin más explicaciones abandonó el local. El camarero llegó con dos cafés, que dejó discretamente en la mesa. Me sentí terriblemente incómodo. Afortunadamente llegó mi amigo, que sin saberlo me salvó del aprieto. Nos pusimos inmediatamente a conversar.
Aquella noche me vino de nuevo aquella escena a la memoria. Me sentía perfectamente reflejado en ella. Cuántas veces había oído aquellas malditas palabras: te lo TENGO que decir…
Cuando pensamos en la sinceridad, pensamos invariablemente en términos de virtud. Pero lo cierto es que siempre lo es. Sólo puede ser virtud entendida y ejercida como valor interpersonal, es decir, teniendo en cuenta lo que la otra persona puede asimilar. Si no reparamos en el efecto de nuestras palabras, nuestra sinceridad puede poner en peligro nuestra relación con los demás.
Decirlo todo, sin más y sin tener en cuenta las consecuencias de los que decimos, es una sinceridad malentendida. Para ser genuinamente sinceres, al valor de decir lo que pensamos hemos de añadir la percepción de hasta dónde podemos llegar con nuestras palabras para no herir al otro. Siendo despiadadamente sinceros con alguien que no está preparado, no sólo corremos el riesgo de que nuestras palabras caigan en saco roto, sino que podemos abrir una gran brecha entre los dos. Y por descontado, por más loables que sean nuestras intenciones, no estaremos ayudando al otro en absoluto.
Ser sincero significa estar dispuesto a decir lo que pensamos y preguntarnos en cada momento qué efecto producirá en el otro lo que vayamos a decir. Significa estar razonablemente seguro de que puede recibir nuestras palabras como ayuda para entenderse mejor y una oportunidad para crecer. Sólo así nuestra sinceridad será una virtud y contribuirá positivamente a la relación.
Solemos utilizar la crítica -crítica constructiva, como nos gusta llamarla- para expresar lo que pensamos de los demás. Sin embargo, si queremos que nuestra sinceridad ayude de verdad al otro, deberemos evitarla a toda costa y sustituirla por una observación.
Hay una diferencia sustancial entre hacer una observación y hacer una crítica. Mientras que la observación es una descripción en primera persona de algo que percibo o siento, la crítica implica inevitablemente un juicio al otro. Si, por ejemplo, alguien me levanta la voz, tengo dos opciones: puedo manifestarle que su tono de voz me resulta agresivo, o puedo decirle que es un histérico. En el primer caso se trata de una observación sobre su comportamiento y el efecto que a mí me produce. En el segundo se trata de un juicio puro y duro a la persona que tengo delante. Con la primera opción, mi sinceridad expresada en forma de observación puede ayudar a que el otro cambie su comportamiento y baje el tono. Con la segunda, mi sinceridad en forma de crítica es difícil que sea aceptada por el otro, y provocará un alejamiento.
Las expresiones naturales de la sinceridad deberían ser las observaciones. Sería bueno que sustituyéramos la crítica a los demás por observaciones expresadas en primera persona. Con la crítica y en nombre de la sinceridad podemos muchas veces herir a los demás, y como nos recuerda Jonh Powell, «herir es el camino más eficaz para mantener la distancia entre la gente».
¿Se lo digo o no se lo digo? Hay gente que siente la necesidad de decir todo lo que piensa a los demás. Amparados en la sinceridad, nos corrigen y juzgan constantemente. «Te lo digo para ayudarte», nos advierten. Pero lo cierto es que los tenemos todo el día pendientes de nosotros, a la espera de podernos echar en cara cualquier error.

A esta tarea constante de hacernos notar nuestros errores se suma generalmente una percepción estática y limitada sobre nosotros, fruto de «etiquetas» que nos hayan puesto en el pasado. Y todo ello disfrazado de virtuosa sinceridad… Asumir la vocación de hacer ver a los demás sistemáticamente sus errores nos hace unos pésimos compañeros de viaje, una compañía incómoda, y es muy probable que no nos aguantes mucho tiempo.
Además, hacer ver a los demás es una actitud cuando menos arrogante: ¿qué sabemos nosotros de los demás?, ¿cómo podemos juzgar sus motivos o comportamientos? Como seres humanos únicos e irrepetibles, cada unos de nosotros somos expertos en nosotros mismos, y deberíamos actuar en consecuencia, no pretendiendo saberlo todo de los demás.
Nuestra única motivación para decir a los demás lo que pensamos debería ser ayudarles en su crecimiento personal. Y echarles en cara constantemente sus errores dificilemente ayuda.
Entender la sinceridad como virtudi interpersonal, pensando en el otro y en las consecuencias de nuestras palabras, significa también no tener prisa por decir las cosas, saber escoger el momento y el entorno oportunos y sobre todo saber parar a tiempo. Ser au´tenticamente sincero conlleva un gran esfuerzo de empatía, de estar dispuesto a «acompañar» al otro en su crecimiento, de no herirle.
Tenemos muchas veces la urgencia de «decirle todo lo que pensamos» al otro, porque nos parece que «no se da cuenta» o que «le abriremos los ojos». Todas estas son expresiones comunes a la hora de aplciar nuestra muchas veces mal entendida sinceridad. Lo cierto es que nuestra urgencia es irrelevante frente a la correcta percepción que necesariamente hemos de tener de si el otro puede o no recibir toda nuestra sinceridad.
No tengamos prisa. No intentemos decirlo todo hoy. Vayamos paso a paso. A la velocidad que nos marque el otro. Seremos genuinamente sinceros si somos capaces de administrar la sinceridad sin prisas, a pequeños sorbos.
Hablamos mucho de la sinceridad de los otros o de nuestra sinceridad con los demás, pro si queremos practicarla de verdad deberíamos empezar por preguntarnos si somos sinceros con nosotros mismos. Eso significa, en primer lugar, dejar de encontrar siempre excusas a nuestro comportamiento y dejar de pasar la responsabilidad de lo que nos sucede a los de fuera o a las circunstancias. Somos capaces de elaborar en nuestra mente las más fantásticas explicaciones para justificar nuestros actos, pero Powell nos previene de forma clara: «El uso de la inteligencia para negar la verdad nos hace insinceros con nosotros mismos».
Una vez hayamos probado la sinceridad con nosotros mismos, conozcamos su poder terapéutico y también su amargo sabor; si nos pasamos, podemos empezar a administrarla sabiamente a los demás.
Todos tenemos a nuestro alrededor gente insincera. Con ellos mismos y con los demás. Gente a la que nos gustaría «cambiar». Sin embargo, es muy difícil poder hacerlo. La sinceridad es una actitud, y como tal no es fácil de explicar o convencer de ella a los demás. Lo que sí podemos hacer -como con todas las actitudes- es contagiarla. Puedo esperar que mi sinceridad para conmigo ayude a los de mi alrededor a ser sinceros con ellos mismos, y consecuentemente con los demás.
Algunas de estas cosas me habría gustado decírselas a mi vecina del restaurante. Hacerle notar que su actitud era equivocada, que no ayudaba. Aquella noche, después de la marcha de su pareja, todavía pasó un buen rato sentada en la mesa apurando su café. La oí llamar con su móvil y decirle a su interlocutor algo así como «… ya sabes, hay gente que no soporta la verdad, pero es su problema». Quizá si. Pero lo único cierto al final de la historia es que ella, con toda su sinceridad, estaba sola.»

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SOBRE LA ANSIEDAD


Las 8 Reglas de la Mente Que Te Ayudarán a Cambiar Tu Vida por Ricardo Ros
Quieres cambiar cosas en ti, pero tu cerebro parece que no entiende. Racionalmente le das órdenes, pero tu cerebro no las obedece. Es como si existiera una gran distancia entre lo que quieres y lo que consigues.

Existen ocho reglas fundamentales que el cerebro cumple escrupulosamente y que tenemos que tener en cuenta a la hora de producir cualquier cambio.

1. Todo pensamiento o idea produce una reacción física

Todos los pensamientos afectan a todas las funciones del organismo. Los pensamientos de preocupación desencadenan cambios en el estómago, que a la larga pueden derivar en úlceras. Los pensamientos de ira aumentan el nivel de adrenalina a la sangre, produciendo diversos cambios en el cuerpo. Los pensamientos de ansiedad y miedo aumentan la rapidez del pulso. Todas las ideas que tienen un fuerte contenido emocional casi siempre alcanzan el inconsciente (la mente del sentimiento). Una vez aceptadas, éstas ideas continúan produciendo la misma reacción corporal una y otra vez.

Es necesario, por lo tanto, romper ese círculo por algún sitio si no queremos caer una y otra vez en las mismas respuestas psicofisiológicas.

2. Lo que se espera tiende a hacerse realidad

El cerebro y el sistema nervioso responden a imágenes mentales, ya sean imágenes internas o externas. Las imágenes formadas se convierten en pautas fijas y el inconsciente utiliza todos los medios de que dispone para llevar a cabo su plan. Preocuparse es una forma de programar respuestas físicas que no deseamos y el inconsciente actúa para que se cumpla la situación representada en las imágenes. «Las cosas que temía han acabado por sucederme».

Muchas personas padecen ansiedad crónica, que es simplemente una expectativa mental inconsciente de que va a ocurrir algo terrible. Por otra parte, todos conocemos personas que parecen tener una magia especial. Parece que la vida les colma de bendiciones sin motivo aparente. De ellos decimos que tienen suerte. Lo que parece buena suerte es en realidad expectativa mental positiva, una honda convicción de que ellos merecen que todo les salga bien. Nos convertimos en lo que pensamos.

Nuestra salud física depende en gran medida de nuestra expectativa mental. Los médicos reconocen que si un paciente espera seguir enfermo, lisiado, paralizado, desvalido o incluso morir, tiende a hacerse realidad la situación esperada.

3. Al tratar con tu mente o con la otra persona, la imaginación es más poderosa que el conocimiento

LA IMAGINACION ANULA FACILMENTE LA RAZON. Este es el motivo por el que ciertas personas se precipitan a ciegas hacia actos o situaciones irracioriales. Los crímenes violentos originados por los celos casi siempre tienen la causa en una imaginación hiperactiva.

Muchos se sienten superiores a los que pierden sus ahorros en manos de timadores o siguen ciegamente a demagogos. Se ve fácilmente que estas personas sobrepasan su razón. A menudo estamos ciegos ante nuestras propias supersticiones, prejuicios o creencias irracionales. Las ideas que contienen una fuerte emoción, como la ira, el odio, el amor a nuestras creencias políticas o religiosas, son difíciles de modificar mediante el uso de la razón.

4. No se puede estar de acuerdo y al mismo tiempo tener ideas opuestas

Se pueden almacenar muchas ideas. La regla hace referencia al reconocimiento de una idea por la mente consciente. Muchas personas intentan obtener ideas opuestas simultáneamente. Un hombre podría creer en la honestidad y esperar que sus hijos sean honestos, y no obstante embarcarse en prácticas comerciales levemente deshonestas. Puede intentar justificar sus actos diciendo, «Todos mis competidores lo hacen, es una práctica «aceptada». Sin embargo, no puede eludir la tensión y su efecto sobre el sistema nervioso, originada por sostener ideas opuestas.

5. Una vez que una idea ha sido aceptada por la mente inconsciente, permanece hasta que otra idea la reemplaza

Esta regla va asociada a la siguiente: cuanto más tiempo permanece una idea, mayor es la resistencia a que se la reemplace por otra idea nueva.

Una vez que una idea ha sido aceptada, tiende a permanecer, y cuanto más tiempo actúa, más tiende a convertirse en una forma habitual de pensar. Así es como se forman los hábitos, buenos o malos. Tenemos pautas de pensamiento y acción. Anótese bien: «TODA ACCION VA PRECEDIDA DEL PENSAMIENTO». Si queremos modificar nuestras acciones, tenemos que empezar modificando nuestros pensamientos. Aceptamos ciertos hechos como verdaderos. Aceptamos que el Sol sale por el este y se pone por el oeste, incluso cuando está nublado y no podemos verlo. Tenemos muchas pautas de pensamiento que son incorrectas y sin embargo se han fijado. Existen personas que en momentos críticos beben whisky, fuman o consumen calmantes para rendir con eficiencia. Todo eso es incorrecto, pero la idea está ahí y resulta una pauta fija de pensamiento. Habrá oposición a reemplazarla con una nueva idea.

6. Un síntoma inducido emocionalmente, si persiste lo suficiente, tiende a causar cambios orgánícos

La ciencia médica reconoce que más del 60 % de las enfermedades humanas son psicosomáticas. La función de un órgano o de una parte del cuerpo se ha perturbado por la reacción del sistema nervioso a ideas negativas que sostiene el inconsciente. No se quiere decir con esto que toda persona que se queja de una enfermedad está enferma emocionalmente o es neurótico. Hay enfermedades causadas por gérmenes, parásitos o virus. ¡Somos un conjunto inseparable de mente y cuerpo! Si temes continuamente que tu salud se debilite, sí hablas constantemente de tus nervios de estómago o tus migraftas debidas a la tensión, a la larga pueden producirse cambios orgánicos.

7. Cada sugerencia llevada a la práctica disminuye la resistencia a sucesivas sugerencias

Cuanto más tiempo dura una tendencia mental, más fácil es de seguir. Una, vez que se forman los hábitos se vuelven más fáciles de seguir y más difíciles de romper.

Cuando el inconsciente ha aceptado una sugerencia, se hace más fácil que acepte nuevas sugerencias y las lleve a la práctica. En ello se basa la publicidad y el márketing.

8. En lo concerniente a la mente inconsciente y sus funciones, a mayor esfuerzo consciente menor es la respuesta del inconsciente

¡La «Fuerza de Voluntad» no existe en realidad! (en muchas ocasiones). Si padeces insomnio has aprendido que «cuanto más te empeñas en dormirte, más te mantienes despierto». Al tratar con el inconsciente tómate las cosas con calma». Hay que saber dar las instrucciones al cerebro para que entienda exactamente lo que deseamos de él. El cerebro no entiende el lenguaje consciente, ya que utiliza un lenguaje que no está basado en palabras, sino en la estructura que tiene el pensamiento. Por eso no sirven todos esos libros de autoayuda en los que se trata de realizar autoafirmaciones. Esos libros te recomiendan frases del estilo: «Soy capaz de sentirme bien». Si pensar eso así funcionara, no habría problemas psicológicos. El cerebro no entiende ese tipo de frases. El cerebro funciona por estructuras. Decir «Soy capaz de sentirme bien» llega a nuestra parte racional, pero no hace que cambiemos nuestra forma de sentir.

Saber cuál es la estructura que hace que nuestro cerebro entienda nuestras órdenes, es un Informe que te enviaremos próximamente, dentro del Boletín gratuito «Psicología Que Funciona», del que ya eres suscriptor, y que se titula «Como Alfred Hitchcock supo entender el funcionamiento del cerebro mucho antes que la mayor parte de los psicologos».

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25 ANIVERSARIO Karen Carpenters (2.03.1950-4.02.83)


        

Karen Carpenters murió el 4 de Febrero de 1983 de un fallo cardiaco, consecuencia de años de anorexia. Su maravillosa voz sigue mas viva cada día.

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La traviata: Corazón Bohemio


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Diferenciando Relaciones de desigualdad de las equitativas


DIFERENCIANDO RELACIONES DE CONTROL, DESIGUALDAD Y VIOLENCIA DE LAS EQUITATIVAS Y COOPERATIVAS.

 

  

 RELACIÓN DE CONTROL Y PODER, DESIGUALDAD/ VIOLENCIA 

Cuando la otra persona…

RELACIÓN EQUITATIVA, JUSTA, DE RESPETO, NO VIOLENTA

Cuando la otra persona… 

Se altera con facilidad, insulta y grita cuando discute por algo

Dialoga y escucha ante los conflictos y se buscan soluciones que no sean abusivas para ninguna de las dos partes

Siempre quiere tener la última palabra en las discusiones, no tiene en cuenta tus opiniones

Respeta las diferencias, toma en consideración tus opiniones e ideas. Se expresa sin violencia y sin intimidar

Trata de manipularte Respeta tus decisiones y busca un equilibrio entre sus deseos y los tuyos

Respeta tus decisiones y busca un equilibrio entre sus deseos y los tuyos

Te controla y busca tu obediencia

Valora tu libertad y tu capacidad para decidir y

cuidarte por ti misma/o, aunque se preocupe por ti

Hace comentarios que te infravaloran

Te respeta y apoya, valorando tus proyectos o decisiones

Amenaza, te golpea o golpea objetos comunes, tus pertenencias o a algún animal doméstico cuando se altera

Respeta tu integridad física y moral y tus pertenencias o los objetos comunes

Te inspira miedo

Te inspira confianza

Te prohíbe salir con amistades, familiares, o te exige que le pidas permiso para hacerlo

Respeta tus relaciones con otras personas y se alegra del apoyo que te proporcionan

Te prohíbe usar cierto tipo de ropa o se molesta si lo haces

Respeta y acepta tu forma de vestir, aunque no

siempre le guste y lo exprese

Tiene celos de todas las personas que se te acercan

Confía en ti y en el valor de la relación que compartís

Presiona o te obliga a tener relaciones sexuales, aunque hayas dicho que no

Aunque exprese sus deseos, respeta los tuyos y, cuando no quieres tener relaciones sexuales, lo respeta

Si tenéis relaciones sexuales, la otra persona decide cuándo o cómo tenerlas

Sólo se tienen relaciones sexuales cuando hay

mutuo acuerdo y deseo

No se responsabiliza de utilizar métodos anticonceptivos o de prevención de infecciones de transmisión sexual cuando tenéis relaciones sexuales

Comparte la responsabilidad de controlar los

embarazos y evitar las enfermedades de transmisión sexual. Respeta tu derecho sobre tu cuerpo

Tiene ideas machistas

Reconoce tu valor como ser humano, respeta tu

cuerpo y tus sentimientos. Valora la equidad

Decide cómo usar el dinero de ambos, controla el dinero

Comparte las decisiones económicas y sobre gastos

Actúa sin tener en cuenta tus sentimientos ni tu

bienestar (por ejemplo, respondiendo afirmativamente a cualquier acercamiento sexual de otra persona aunque te exija fidelidad)

Aunque persiga sus intereses y deseos, respeta los tuyos (por ejemplo, sabe decir no a acercamientos sexuales no deseados o no convenientes si se ha establecido este tipo de fidelidad en la pareja)

La relación tiene mucho de control y  dependencia y te cuesta pensar claro porque sientes como si fuera una adicción

La relación se basa en el amor, la amistad, el

respeto y el cuidado mutuo, aunque haya conflictos

 

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